Adrià creará una élite mundial de chefs en el «Harvard» de El Bulli
Martes, 23 de Febrero de 2010 12:00
«Lo más fácil serÃa irse a las Maldivas» y «jamás me he considerado el número uno», sentencia
El restaurante desaparecerá como tal en el 2014 y renacerá tras las obras como una fundación privada
«No estoy matando al hijo, lo estoy reinventando», sentenció Ferran Adrià para zanjar cualquier polémica sobre el futuro de El Bulli. Pero lo cierto es que sus explicaciones durante la multitudinaria rueda de prensa que ofreció en el Fórum Gastronómico Santiago 2010 confirman en parte el polémico anuncio del New York Times: el Bulli desaparece para siempre como restaurante. Cerrará durante el 2012 y el 2013 para renacer en el 2014 convertido en una fundación privada sin ánimo de lucro que aún no tiene nombre, pero que será de ámbito internacional.
La intención de Adrià es inventar «un nuevo y revolucionario escenario para la creatividad». Un centro de formación «durÃsimo, un think tank [tanque de pensamiento]» para 20 o 25 becarios que estarán llamados «a crear la gastronomÃa de los próximos años en todo el mundo».
Para explicar su élite gastronómica, Adrià pone el ejemplo de Harvard y su liderazgo en medicina, y aunque asegura que El Bulli no será una escuela, avanza que allà estarán los mejores profesionales del mundo para enseñar a los jóvenes «no gastronomÃa, sino a pensar». En el fondo será la manera de mantener al local en la cima del mundo y, al tiempo, librarse por fin de la carga que supone seguir siendo cada año el mejor restaurante del planeta. O como él explicó en la ponencia que ofreció en el Fórum: «Tenemos todos los premios que podÃamos imaginar. No queremos seguir siendo el número uno, solo estar entre los buenos, nada más, porque esto no es una guerra».
Y aunque «lo más fácil serÃa irse a las Maldivas», propone un paso adelante, porque «seremos los pioneros en una nueva fórmula, y quién sabe -afirma- si en el futuro no habrá otros restaurantes convertidos en fundaciones».
«A El Bulli ya vienen cocineros como Arzak simplemente para crear conmigo. ¿Por qué no pueden beneficiarse de eso los alumnos, o por qué no puede venir Norman Foster a relacionar la arquitectura con la gastronomÃa?», plantea el que es considerado por la crÃtica el mejor cocinero del mundo, «aunque jamás me he considerado el número uno del mundo», rebate.
En sÃntesis, El Bulli quiere seguir liderando la gastronomÃa desde la trinchera, lejos del primer frente, lo que le ha valido ya las primeras crÃticas, por ejemplo de los franceses. «Es verdad que estaremos más relajados sin concursos ni guÃas -concede-, pero yo, cuando empecé, habrÃa dado mi sangre por saber lo que sé ahora», se justifica el chef.
Fuente: lavozdegalicia.es




