La sidra, patrimonio cultural
Martes, 11 de Enero de 2011 11:04
El miércoles 12 de enero y al grito de 'Gure Sagardo Berria', el cocinero Karlos Arguiñano abrirá la temporada del Txotx en Astigarraga, como ya hicieron en su dÃa otros afamados reatauradores, como Juan Mari Arzak o Andoni Luis Aduriz, quien acertadamente calificó a la sidra como 'cultura embotellada'. No vamos a descubrir ahora el interés económico, social y turÃstico que tiene la sidra, pero a mi entender hay que rescatar el concepto cultural, que ha ido diluyéndose en los últimos años por el efecto 'botellón' sidrero de la temporada del txotx y la mercantilización de esta bebida semiartesanal y centenaria. Es por ello que aunar sidra y gastronomÃa aprovechando el efecto arrastre que en la actualidad tienen tanto nuestra excelente gastronomÃa como nuestros grandes y mediáticos cocineros, a nivel nacional e internacional, podrÃa ser una apuesta de presente y de futuro. La sidra deberÃa ir de la mano de la gastronomÃa vasca y esta deberÃa hacer un uso mayor de esta, al igual que del resto de nuestros productos agroalimentarios, y todo ello tendente a conseguir, por ejemplo, el reconocimiento de la Unesco a la cultura gastronómica vasca como 'patrimonio inmaterial de la humanidad' como ya lo ha hecho con la dieta mediterránea o la gastronomÃa francesa. En las últimas fechas, se está debatiendo sobre la idea de incluir o no la sidra dentro del certificado Eusko Label, para en un futuro conseguir la Denominación de Origen Protegida. Entiendo que es una magnÃfica ocasión para que el sector se reinvente y modernice apostando por una parte por una sidra con 'raÃces' y por otra, por una sidra de 'consumo'.
Fuente: diariovasco.com




